viernes, 4 de abril de 2014

Qué querés tomar? (Parte I)


Este DIY me costó mucho trabajo!
Todo empezó porque compramos lavadora y secadora y nos regalaron un frigobar. La pregunta obligada: y dónde lo pongo? Así que me pareció buena idea en la sala. La objeción de mi esposo fue que no tenía nada que ver con nada y ahí nació la mesita. Pensé que hacer una no era muy complicado, y para colmo se me ocurrió enchaparla, mala mía!!!
La parte del barniz fue otro baile! Pero de que se trata la vida, si no de bailar?!


Materiales enchapado de maderachapa de madera
madera enchapadamesa minibar
Consejo para mi segunda mesa:
   - Madera más gruesa
   - Chapa más fina o hacerlo con mucha más paciencia. (Otra opción, asesorarme mucho mejor si voy a hacerlo por primera vez, o empezar con cosas más chicas.)
   - El barniz siempre de a poco y con estopa mejor.
   - La plancha fue un agregado mío a la explicación de mi amiga, no sé si es la mejor opción.


Otra mirada

En mis cosas para hacer de la casa tenía tres grandes desafíos, uno era esta mesita. La verdad es que no la quería encarar, me había frustrado tanto con la chapa de madera, el pegado sin globos, lijado, barniz y lo endeble que es, que la tuve que poner en el freezer (o en el frigo que congela un montón). Y fue bueno, porque cada pausa de días que hice me permitió juntar fuerzas, pensar alternativas y seguir sin tanta bronca.
Y la verdad, si pienso más allá de lo artístico (qué palabra grande!) manual, que bien que me hace a veces tomar distancia de las cosas, ponerlas en el freezer, enfriar la cabeza.  Esas pausas, esos días sin hacer me llevaron a buenos lugares. Me permitieron llorar lo no llorado. Hacer duelo de lo soñado, de las expectativas irreales, del pasado imaginado y a la vez ampliar mis horizontes. No tomar decisiones impulsivas. Resignificar mi historia y también probar cosas nuevas.
Realmente necesité de varias pausas, de muchos parates y tal vez de un que otro vinito. (Ni hablar de oración y confianza en Dios)
Antes pensaba que las pausas eran pérdida de tiempo, eran debilidad o cobardía. Hoy las entiendo como parte del proceso. Hoy son crecimiento. Son nuevas oportunidades... Porque, quién puede bailar todo el tiempo?!





2 comentarios:

  1. La otra mirada me copó! La vida me enseñó muuuuuuuuuuuuuuucho sobre las pausas y sí que son necesarias! Besos!

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