miércoles, 26 de marzo de 2014

Mis florcitas

Mi marido esta semana me trajo flores y así me dio pie para una nueva entrada.
Me gustan las plantas y las flores, pero las primeras necesitan un cuidado que soy incapaz de dar y las segundas salen caras! También me gusta que mi esposo tenga aún ese gesto romántico, pero en un lugarcito de mi mente una vocecita dice, dinero a la basura!
Y aquí aparece mi DIY. Las rosas se pueden secar y ya nada va a la basura, ni el dinero ni las flores.









Es tan simple de hacer! Cuando las rosas recién están empezando a marchitarse las cuelgo de cabeza en el lavadero o en algún lugarcito que no molesten por varios días. Una vez secas, al florero! 
Y esposo lindo, a ver si cuando tenga muchas rosas aparece una cartera, unos zapatos o aunque sea un vinito para compartir ;)


Otra mirada

Con el título de la entrada, obviamente estaba pensando en mis hijas.
En mis primeros años de mamá, el foco (al menos uno de los focos) fue hacer todo igual con las tres, ser justa con las tres. Más o menos misma cantidad de tiempo en brazos, pecho, tiempo durmiendo en mi cuarto y demás.
Cuando la menor entró a la escuela, a la misma edad que sus hermanas, me di cuenta que las tres no necesitaban ni necesitan lo mismo, como las plantas que soy incapaz de cuidar! 
Una necesita casa, otra salir, una princesas, otra súper héroes, una sol, otra estar a la sombra. Ahora, lo que las tres necesitan es que las mire, que las respete, que las decodifique. Necesitan lo que ellas necesitan y no lo que yo les quiera o incluso les pueda dar (como las plantas!) sino se marchitan.


2 comentarios:

  1. Hola Ana, bienvenida al mundoblog!!
    Que lindo eso que decis de tus flores pequeñas... es todo un aprendizaje eso de darles lo que ellas necesitan y no lo que necesitamos nosotras las mamás.

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    Respuestas
    1. Hola y gracias!
      Sí, vamos aprendiendo en el camino. Lo bueno es que nuestros hijos son generosos y nos permiten crecer junto a ellos.
      Te mando un abrazo.

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